GRITOS

Subí a una montaña en la oscuridad de la noche y la ilumine gritando tu nombre,

empecé a gritar tu nombre hasta fastidiar la luna.

Conseguí que se alejara para que buscara una nube de lluvia,

Cuando la trajo con la esperanza de callarme solo consiguió mojarme porque seguía gritando tu nombre.

Poco después se canso y se marcho.

Ya era tiempo de amanecer y yo seguía con tu nombre en mi voz, fastidie al sol y se enfado tanto que empezó a calentar la tierra.

Yo seguía gritando tu nombre y la naturaleza completa no me soportaba.

Al sol se le ocurrió que si yo tenia un gesto de impresión, de pronto era posible que me callara.

Trajo ante la majestuosidad de un arco iris inmenso de colores muy definidos, pero la impresión mas fuerte fue haberte conocido y por eso sigo llamándote.

Ese arco iris espero tanto que se descoloro, el sol busco la forma de encontrarte, era la única solución para callarme, pero te busco y ni siquiera Dios te pudo encontrar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *