SENTENCIA

Me sigues matando.

Poco a poco me oxigenas menos aire.

Cada vez aumenta la tortura,

tal vez si querer, tal vez estoy muriendo por ti y no lo sabes,

Tal vez lo sabes y no te importa.

Conscientemente perdí mi garganta,

pero te había gritado, tú tal vez sorda,

me respondiste con silencio.

Y yo mismo perdí mi garganta porque hablarte mas de lo que siento

habría sido torturante.

Solo buscaba que supieras que eras mi universo

y que olvidaras lo que para ti significaba.

Ahora estas cerca del homicidio

y si en el amor hubiera reprimenda judicial

no me imaginaba lo que seria tu sentencia.

En una corte te juzgarían y acusarían de utilizar el amor

para una cuestión fatal.

De esposas un par de pulseras de plata, sin que la encadene

sino que las embellezca, testigos solo el tiempo.

y si me dieran otra vida para ser el juez,

La prisión ni la conocerías y tan ciego estoy que seria yo mismo el condenado

y el veredicto seria ….. suicidio.

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